La Luna podría convertirse en planeta
21 febrero, 2017
Quieren nombrar 110 los planetas del Sistema Solar
24 febrero, 2017

El Proyecto Venus

En poco tiempo se cumplirán dos años desde que NeoTeo publicó la primer nota acerca del Proyecto Venus. Mucho se ha hablado de este proyecto en diferentes sitios web y blogs, y los comentarios han brotado desde lo más recóndito de la imaginación humana, haciendo alusión a todos los beneficios y a todos los mensajes ocultos detrás de esta ideología, que promueve un nuevo orden, una nueva generación humana y un nuevo mundo. Todo muy bonito, pero… ¿dónde está la utopía prometida?

En el Proyecto Venus, las ciudades estarán construidas de manera eficiente y sofisticada y estarán basadas en diseños geométricamente circulares que permitirán un fácil y cómodo acceso a los “domos centrales” donde se albergará el núcleo de la ciudad. Allí funcionarán todos los sistemas informáticos encargados del control total de las actividades de la comunidad, las instalaciones educativas, los centros de atención de salud, los colegios y, por supuesto, las dependencias gubernamentales.

Este centro estará rodeado por bellísimos parques y jardines recreativos, y la energía prevista a utilizar será la más limpia que esté disponible en ese momento tecnológico de la humanidad, compartiendo una simbiosis armónica con la naturaleza para obtener el más alto nivel de vida para todos los habitantes. La ciudad estará diseñada para operar con el mínimo de energía posible gracias a sus diseños arquitectónicos orientados apropiadamente al sol y a sus estructuras ampliamente vidriadas. Los sistemas informatizados e inteligentes de cada hogar regularán los consumos de acuerdo a las necesidades de las personas sin derrochar ni desperdiciar la energía, la cual será optimizada continuamente.

Los edificios que rodeen la cúpula central proporcionarán a la comunidad los centros de actividades culturales, como ser exposiciones de artes, los teatros y todas las formas de entretenimiento que la época disponga. Los hogares se encontrarán inmersos en exuberantes jardines y estarán separados entre sí para brindar intimidad y tranquilidad a las distintas familias que deseen este estilo de vida. También existirán viviendas similares a lo que hoy conocemos como pisos dentro de edificios. Por supuesto que las casas dispondrán de energía solar y de cualquier otro medio energético ecológico, tanto para la parte de generación eléctrica como para lo que es aprovechamiento termal, con una arquitectura totalmente adecuada a las exigencias y necesidades de la nueva generación humana.

Las casas serán modulares y de estructuras prefabricadas. Contendrán un alto grado de flexibilidad (algo inconcebible en tiempos pasados o actuales). Además, se podrán construir en cualquier lugar: en medio de bosques, en cimas de montañas o en islas remotas, si preferimos construcciones alejadas de los futuros centros urbanos. Más alejados de los centros geográficos se encontrarán las zonas dedicadas a la generación de la energía necesaria para proveer a los hogares, en caso de ser necesario por eventuales fallos en su autoabastecimiento. En las afueras encontraremos centrales eólicas, solares, termoeléctricas, geotérmicas, fotovoltaicas, etc. Más alejados aún del centro se encontrarán los sistemas de sembrado de semillas de alta pureza genética, lo que evitará el uso de plaguicidas y agroquímicos. Sus correspondientes canales de riego serán vías navegables que rodearán el cinturón agrícola.

Las instalaciones estarán disponibles para todos, sin costo alguno. Por su parte, la economía estará basada en recursos. La única finalidad de esta sofisticada tecnología será liberar a las personas del aburrimiento que causan las tareas monótonas, y así proporcionar a todos los habitantes una mejor calidad de vida y más tiempo de ocio.

El Proyecto Venus será una “Cyber-Nation” (Nación Cibernética) organizada a partir de poderosos ordenadores que servirán a toda una ciudad, a toda una región y eventualmente a todo el mundo. Estos sistemas informáticos actuarán como un sistema nervioso central totalmente autónomo y con muy poca intervención humana, coordinando la plenitud de las actividades en la Tierra. Por ejemplo, se podrían supervisar los niveles freáticos y químicos del suelo sembrado y también administrar el momento exacto de la siembra o la cosecha de los cultivos. En el sector de las viviendas, el sistema podría mantener la limpieza del medio ambiente y el reciclaje de los materiales de desecho. Además, para garantizar el funcionamiento eficaz de las diversas funciones de la ciudad, todos los procesos y los servicios podrían ser equipados con sensores electrónicos de información ambiental.

Los sistemas de transporte serán altamente eficientes, eliminando la necesidad de los automóviles, que seguirán existiendo pero serán impulsados por sistemas de energías limpias y renovables, sin provocar contaminación ni emisiones tóxicas perjudiciales al medio ambiente. Algunos seguirán manteniendo el sistema motriz de ruedas y traslación terrestre (tal como los conocemos hoy) pero compartirán el parque automotor con otros coches provistos de levitación magnética, es decir, dotados de la capacidad de despegar del suelo y trasladarse más raudamente de un lugar a otro, sin ser considerado una aeronave.

Todos los vehículos poseerán un sistema de reconocimiento de voz y asistencia satelital que permitirá a los pasajeros determinar su destino con sólo anunciárselo al ordenador de a bordo del vehículo. La informática asociada al transporte de personas hará el resto a velocidades muy superiores a las admitidas hoy en día y con márgenes de seguridad totales. Entre los dispositivos mencionados encontramos sistemas de monitoreo anticolisiones que trabajan en conjunto con los controladores de velocidad para optimizar la conducción autónoma del vehículo. Por supuesto que el mismo vehículo sabrá cuándo es necesario un servicio de mantenimiento y acudirá automáticamente a recibir las reparaciones que sean necesarias para su óptimo desempeño.

Por último, cabe mencionar el papel fundamental que tendrán las diversas constelaciones satelitales que proveerán toda la información necesaria para el agro, la geolocalización, la asistencia automotriz, la provisión de todos los canales de comunicación y entretenimiento multimedia, la meteorología y el control de las máquinas que se que encargarán de la urbanización, mantenimiento ambiental y construcciones edilicias.

Fuente: Mario Z.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *