La Tabla Sumeria es un mapa Estelar
3 marzo, 2017
Reconstruir campo magnético para Marte
4 marzo, 2017

Reescriben la historia de la vida en la Tierra

Científicos descubren “huellas” que reescriben la historia de la vida en la Tierra

Un equipo de científicos ha descubierto la evidencia más antigua de vida en la Tierra. Los fósiles hallados en unas rocas del noreste de Canadá presentan una antigüedad de al menos 3.770 millones de años. Las estructuras descubiertas en el cinturón de Nuvvuagittuq tienen huellas de actividad microbiana, similares a las encontradas anteriormente en ambientes parecidos. El trabajo, publicado en la revista Nature, sugiere que la vida empezó millones de años antes de lo que se creía hasta ahora.

“Hemos detectado carbonatos, apatita y materia orgánica en las estructuras, y gránulos donde se evidencia la reducción de materia orgánica biológica y los microbios en los sedimentos”, explica a Hipertextual Matthew Dodd, investigador del University College London y del London Center for Nanotechnology. Los científicos utilizaron una técnica láser para determinar que las estructuras son realmente la evidencia más antigua de vida en la Tierra. Los microfósiles, que tienen un diámetro similar a la mitad del grosor de un pelo humano, son 300 millones de años más antiguos que las estructuras más viejas conocidas hasta ahora, unos estromatolitos hallados en Groenlandia hace unos meses.

Matthew Dodd (University College London)

Vida dentro y fuera de la Tierra

Las rocas donde se han encontrado estos fósiles tienen una antigüedad entre los 3.770 y los 4.290 millones de años. “Nuestro descubrimiento apoya la idea de que la vida surgió en fosas hidrotermales poco después del nacimiento de la Tierra. Esta rápida aparición coincide con otras evidencias encontradas recientemente”, sostiene Matthew Dodd, primer autor del trabajo publicado en Nature. Las estimaciones realizadas hasta la fecha apuntaban que los primeros organismos vivos pudieron desarollarse hace aproximadamente 4.000 millones de años. Los compuestos observados en las rocas, que se sitúan en la provincia canadiense de Quebec, coinciden con el material que “comían” y “respiraban” las bacterias hace miles de millones de años.

La incógnita sucede en estudios similares, es determinar si el carbono hallado en los fósiles procede o no de actividad biológica. Los investigadores sostienen que resolver el puzzle sobre el origen de estas estructuras puede ayudar a determinar la existencia de vida extraterrestre en planetas como Marte y satélites como Europa. “El descubrimiento demuestra que la vida surgió en la Tierra en un momento en el que Marte y nuestro planeta tenían agua líquida en su superficie, lo que plantea cuestiones emociones sobre la existencia de vida extraterrestre“, apunta Dodd.

La comunidad científica ha acogido el trabajo en Nature con cierto escepticismo. A juicio del jefe del Grupo de Investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetarias en el Instituto de Geociencias (IGEO), los resultados son “interesantes pero controvertidos”. “El estudio no ofrece de manera clara e inequívoca biomarcadores que permitan confirmar que disponemos de compuestos orgánicos procedentes de la actividad metabólica de microorganismos”, asegura Martínez Frías, director de la Red Española de Planetología y Astrobiología (REDESPA).

Fuente: Angela Bernardo

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *