Extinción de una planta por sexo
7 febrero, 2017
Bola de Fuego sobre Chicago
7 febrero, 2017

Sumeria y su relación con la cueva de los Tayos

Sumerios antiguos en las selvas de Ecuador?

El Misterio del Padre Crespi …

En la región amazónica ecuatoriana llamada Morona Santiago hay una caverna muy profunda, conocida en español como Cueva de los Tayos.  Según algunos investigadores, el verdadero descubridor de los enormes tesoros arqueológicos de la Cueva de los Tayos no fue el húngaro Juan Moricz, sino el sacerdote salesiano Carlo Crespi (1891-1982), natural de Milán, Italia. 

Exploraciones en el este de Ecuador padre Carlos Crespi

Carlo Crespi, que llegó a la zona amazónica de Ecuador en Cuenca en 1927, logró ganarse la confianza de los nativos Jibaro, por lo que le entregaron, durante décadas, cientos de fabulosas piezas arqueológicas que datan de un tiempo desconocido, muchas de ellos de oro puro, todas magistralmente talladas con jeroglíficos arcaicos que, hasta la fecha, nadie ha sido capaz de descifrar.

A partir de 1960 Crespi obtuvo del Vaticano el permiso para abrir un museo en la ciudad de Cuenca, donde se ubicó su misión salesiana. En 1962 hubo un incendio, y algunas piezas se perdieron para siempre.  Crespi estaba convencido de que las placas de oro que encontró y estudió indicaban sin duda que el mundo antiguo, especialmente el Oriente Medio antes del Diluvio, estaba en contacto con las civilizaciones que se habían desarrollado en el Nuevo Mundo.  Ciertamente, la evidencia de que el pueblo antidiluviano, y otras personas que vivieron después del Diluvio, especialmente de Oriente Medio, pueden haber visitado la cuenca del Amazonas en épocas remotas y dejado en algún lugar tan maravilloso piezas de arte, puede ser incómodo para el establecimiento científico. Muchos historiadores han descrito al padre Crespi como un malabarista o simplemente un visionario, que mostró como genuinas las placas de oro que eran sólo falsificaciones o copias de otras creaciones artísticas de Oriente Medio. 

La pregunta sigue siendo: ¿Por qué un sacerdote que vivía en una parte oscura de Ecuador se molestaría en financiar un engaño tan elaborado? Y resulta que, según el aventurero Stan Hall, que persiguió el misterio de la cueva de Tayos durante décadas, que había estado explorando el lugar equivocado. Justo antes de su muerte descubrió que la verdadera cueva que debería haber estado buscando era llamada Tawas, y no Tayos, es para pensar todo lo que nos desvelan, es realmente verdadero, de ser así hay miles de vestigios que estan claramente indicandonos de otras civilizaciones que no han sido igual que la de hoy día, ni remotamente parecidos a los humanos.  Porque siempre la iglesia detrás del misterio y de las pruebas de lo que un día fueron nuestros antepasados, son los Dioses ancestrales, ellos seres no humanos y que manipularon nuestro ADN para crear una raza exclava y manipulable.  Lo maravilloso de todo es la evolución de una especie como tal, eso ha hecho que nos cuestionemos y que lleguemos donde ellos jamás pensarón que llegaríamos, somos todos hijos de las extresllas.  ¿Siguen aquín esos dioses venidos del cielo? Claro que sí, las elites a las que nunca un civil normal podrá alcanzar, ellos manipulan y entretienen, apurando sus planes para sus beneficios, esperemos que en los próximos años se acobarden ante nuestra grandesa como seres humanos que somos excepcionales.

Fuente: Mónik Herrera.-

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *